Esta última semana, sobre todo por defenderme del mal tiempo, la he dedicado a dos actividades que han coincidido en la ciudad, el Festival de Cine Independiente y La Feria del Libro. Las dos han sido muy interesantes, aunque también es verdad que me he tragado un par de bodrios notables en el Festival. En la Feria he asistido a la parte profesional, la que no pensaba y por la razón que he comentado, pero no me arrepiento. Aunque de poca utilidad para mí y para Queimada, ha habido un par de conferencias sobre libros electrónicos y un debate sobre derechos de publicación que si fuéramos un tipo de editorial más convencional podrían venirnos muy bien, como no es el caso, han quedado para mi mochila de conocimientos poco prácticos.

Ayer amaneció mejor y aproveché para dar una vuelta por uno de los barrios más castizos si se me permite usar aquí esa palabra, de la ciudad: Caballito. Digamos que forma parte de la periferia de lo que sería el centro de Buenos Aires y es que esta ciudad, ya lo he dicho varias veces, es enorme. La sensación que me ha dado es de estar un poco más descuidado de lo que había visto hasta ahora, tanto en mantenimiento de calles y aceras como en limpieza, que tiene un tráfico abundante y mucho movimiento de gente y que mantiene algunos edificios interesantes y rincones agradables pero, en general, las construcciones que se ven deben ser mayoritariamente de los años 60 y 70 y no parece que haya sido una época de mucha preocupación urbanística tampoco aquí. Lo que he leído es que hay varias iniciativas vecinales que intentan de alguna manera recuperar el espíritu de barrio y poner en valor lo poco interesante que va quedando, supongo que buscando las visitas de los turistas que llegamos a la ciudad, sobre todo brasileños, que encuentras por todas partes. En el recorrido me encontré con una curiosidad, una estatua del Cid, que podéis ver en las fotos, situada en un importante cruce de calles y con una representación no muy habitual, me parece. Y para terminar, como casi todos los barrios de Buenos Aires tienen al menos un equipo de fútbol, en un barrio modesto, un equipo modesto, Ferrocarril Oeste, aunque uno de los históricos del campeonato. De propina inesperada una manifestación de manteros, parece que están teniendo problemas con los vecinos en algunas zonas.

Mi último jueves aquí ha amanecido un día estupendo, soleado y calentito, así que lo he dedicado a los últimos barrios que me quedaban por conocer dentro de lo que tenía previsto porque mañana quiero dedicarlo a la Feria del Libro y por la noche voy a ir a una milonga muy popular para ver bailar tangos a porteños de a pie, nada de profesionales. He empezado por lo más lejano, Núñez, al Norte, en el límite ya de la ciudad. El acceso es en el cercanías de Tigre, más allá empieza lo que aquí llaman la provincia. Es un barrio muy agradable, con mayoría de casas de una y dos plantas. Está cerca de la costanera del Río de la Plata, cerca para tener coche o algún vehículo, por eso no he ido, y la zona entre el río y el barrio está repleta de instalaciones deportivas de todo tipo con una dramática excepción, la famosa ESMA, la Escuela de Mecánica de la Armada, uno de los mayores centros de tortura sistematizada utilizados durante la dictadura militar y que hoy es una especie de museo de los horrores. Se puede visitar pero solo con visitas guiadas, lo he solicitado pero la autorización no me ha llegado a tiempo. Poco a poco, parece que el barrio se está convirtiendo en una especie de Palermo en pequeño, ya que se están abriendo todo tipo de negocios de buen nivel y muy vanguardistas, desde ropa de diseño a librerías y, como no, cafés y restaurantes. El barrio está cruzado por la vía del tren que lo divide en dos partes, y parece una zona especialmente tranquila, con poco tráfico, muy agradable para pasear y con bastante apariencia de barrio clásico, pequeñas  tiendas de alimentación, con una apariencia bastante cuidada, terrazas, bastantes zonas verdes, algunas aprovechando pequeños espacios de terreno, y viviendas unipersonales de cierto nivel pero no aisladas, sino integradas en el entorno. También, de vez en cuando, algún bloque de pisos de lujo bastante alto y esta vez sí, normalmente vallado y con seguridad, y mucho más moderno que las viviendas de alrededor. Muy agradable Núñez.

El paseo ha continuado por Belgrano, un barrio por el que también cruza la vía del tren, bastante grande en extensión y con algunas zonas muy diferenciadas. Una zona muy agradable en dirección al Río de la Plata, cerca del estadio del River Plate y que recuerda, también, a la zona de Paseo de la Habana, todo son parecidos con los madridistas. Otra zona que debe de haberse desarrollado recientemente, con grandes bloques, muy nuevos y amplias zonas verdes, lo que llaman las Barrancas de Belgrano y una zona intermedia más convencional. También incluye el barrio chino, unas pocas calles con una vía central semipeatonal y con su puerta tradicional, la que veis en la fotro superior. La zona “buena”, desde luego, es una gozada en cuanto a tranquilidad y limpieza. Hay pocos establecimientos pero de alto nivel.

Y este último paseo ha terminado en Chacarita, otro de los barrios más conocidos de la ciudad. No voy a escribir mucho sobre él porque tendría que repetir las impresiones que he contado sobre Caballito. De hecho no tengo ni siquiera fotos del barrio. Con una excepción, claro, su cementerio. Es el “otro” cementerio de Buenos Aires, completamente integrado en la ciudad también y mucho más grande que el de Recoleta. Como veis en las fotros son habituales los grandes mausoleos, algunos realmente enormes. El de la Mutualidad del Hospital Español es mayor que muchas iglesias y el de la Policía destaca además en un entorno más modesto. El más famoso sin duda es el de Gardel, aquel uruguayo pasado por París que enamoró al mundo de un estilo de canción  barriobajera y canalla, llena de expresiones porteñas de una tremenda riqueza expresiva: “mina”, “bacán”, “pebeta”, “milonga”, “china”, “morfar”, “arrabalera”, “chorro”, “laburo”… Interpretó como nadie unas letras que hablaban casi siempre de traiciones amorosas, de tristeza, de abandono, del triste destino de quienes quieren huir del suyo propio y fracasan, castigados por su “loco afán”. Pero también con canciones como Cambalache, más actual que nunca hoy en día, como Barrio y su melancolía, o Volver, otro tango fantástico. Quizás el mejor, sin serlo, lo escribió Jorge Luis Borges, ese argentino genial y contradictorio, tanto como la propia ciudad, su ciudad, a la que dedicó estos versos:

“No nos une el amor sino el espanto

Será por eso que te quiero tanto”

No soy un experto en el tema pero no puedo olvidar esa radio que escuchaba cuando era niño y en la que, junto a los Boleros y la Copla, el Tango reinaba en las casas de la gente humilde y en las gargantas de las madres, desde luego de la mía. Por esas casualidades que tiene la vida y por las que merece la pena seguir siempre adelante, he conocido en Buenos Aires a Silvia, poetisa, psicoanalista (como no) y una excelente persona, sobre todo, que sin conocerme de nada, simplemente por la recomendación de una amiga, que dicho sea de paso me conoce de una noche que estuve cenando en su casa, en Punta del Este, se ha portado de maravilla conmigo y me ha llevado a cenar y a escuchar tangos a lugares muy “auténticos” de esta maravillosa e impactante ciudad. Pues bien, Silvia, que es solo unos meses menor que yo, tiene un poema llamado “Las mujeres de la generación de mi madre” que empieza así:

“Las mujeres de la generación de mi madre

cantaban boleros en el jardín

a la hora de la siesta…”

Mi madre cantaba boleros, coplas y tangos. A cualquier hora. Yo vivo en España, viviría con gusto en Cuba y me acabo de enamorar de Buenos Aires. Quizás las casualidades no existen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.