Naturalmente me refiero al de Magallanes, andando por estas zonas. La verdad es que me resultaba bastante impresionante la idea, seguramente por tantos relatos de vientos fieros, tormentas y naufragios. Pero amaneció un día estupendo y cuando llegamos lo encontramos muy tranquilo y así se mantuvo durante los dos días que pasé en Punta Arenas, la capital de la provincia a la que da nombre el Estrecho, ya en Chile, situada en la orilla norte.

Supongo que porque el paso es más barato, los autobuses regulares lo pasan por la zona más angosta, como dicen aquí, la zona de Bahía Azul, pero el brazo de mar que une los dos océanos al norte del Beagle, llega a tener unas dimensiones considerables, en algunos lugares no se ve la otra orilla. También es verdad que aquí no hay montañas o están al oeste, no a ambos lados del estrecho.

Lo más llamativo del trayecto fue, sin embargo, el paso aduanero. Es verdad que ya no estamos acostumbrados, pero de buena nos hemos librado en Europa. También es verdad que no recuerdo que antes las cosas fueran tan lentas. Lo primero es el lugar donde se encuentra la frontera. Como toda la parte no montañosa de la Patagonia, se podría decir que es un desierto si no fuera porque todo el suelo está cubierto de hierba, un tanto seca y amarillenta en esta época, pero no se ve un árbol. A esta impresión acompañaba el día, claro y caluroso, y el camino de ripio, polvoriento de por si y más acentuado por las rachas de viento que acompañan permanentemente en esta tierra. Primero, control de pasaportes, con la correspondiente cola, en la frontera argentina. Después lo mismo en la frontera chilena y, un par de kilómetros más allá, control aduanero, con perros husmeando todas las mochilas, maletas y bolsas que tuvieron que bajar y volver a subir del autobús. En fin, un par de horitas tranquilamente.

Se nota que Punta Arenas es una ciudad con más historia que Ushuaia, tiene su Plaza de Armas, como todas las ciudades chilenas, la plaza central de la ciudad, y algunos edificios oficiales y no oficiales de buen nivel. Incluso un hotel muy moderno junto al puerto, en una línea que recuerda al hotel Vela de Barcelona, todo cristal azul por fuera. La verdad es que cuando profundizas un poco más y sales del centro ves que la diferencia fundamental es que está mejor cuidada, quizás porque aquí el clima tampoco es el del canal del Beagle. Pero la impresión general es buena, de ciudad tranquila, con buenos restaurantes y cafés. El hotel, sin embargo, es el peor que he tenido hasta ahora, que escribo desde El Calafate. La mujer que lo lleva es un poco como de chiste de Lepe, eso sí, muy buena gente, con muy buena “onda” como dicen ellos. En la plaza, el domingo, espectáculo sobre el tango, Pasión y Muerte del Tango se podría llamar y unos chavalitos/as haciendo una percusión muy buena para recoger fondos y ganarse un viaje a Santiago para competir en un concurso de grupos infantiles de música.

imageLo más positivo la comida, sin duda. Lo primero es decir que, en contra de lo que yo pensaba antes de venir, Chile es notablemente más barato que Argentina, al menos en esta zona. Comen más pescado y marisco, de una excelente calidad además, no tiene nada que envidiar a la carne, que ya es decir mucho. Tienen oferta de sopas en todas partes, lo que es un puntazo para mí, y tampoco las ensaladas están mal, aunque destacan menos. El vino chileno, que voy a decir, sobre todo de los blancos, y a todo esto por la mitad o poco más de lo que pagas en Argentina. Mantienen la costumbre, afortunadamente, de poner de entrada un poco de mantequilla, de queso y de ají para entretener la espera, lo que resulta muy afortunado porque aunque ellos te dicen que te lo van a traer todo “al tiro”, tiro es lo que te darían ganas de darles si uno fuera con prisas. Como afortunadamente no es el caso, me lo tomo con calma, me llevo el e-reader a todas partes y siempre saco un ratito de lectura mientras me traen los platos. Ventajas de viajar al ralentí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.